El gremio conducido por Rubén Sobrero responsabilizó directamente al presidente Javier Milei por el deterioro del servicio ferroviario y las condiciones laborales. “Las consecuencias las sufren los pasajeros y los trabajadores”, advirtieron en un duro comunicado.
La paciencia se agotó en los andenes. La Unión Ferroviaria lanzó un durísimo comunicado en el que apunta de lleno contra el Gobierno nacional por las constantes demoras y cancelaciones en los trenes del Sarmiento, una línea que desde hace meses refleja el impacto del ajuste libertario.
“Queremos contarles que la responsabilidad por las demoras y cancelaciones en la línea es de la empresa y del ajuste que Milei está aplicando en el tren Sarmiento”, comienza el mensaje difundido por la seccional a cargo de Rubén Sobrero, histórico referente del gremio ferroviario.
El texto denuncia un estado de abandono creciente: falta de mantenimiento, escasez de personal, insumos inexistentes y una política de desinversión que afecta tanto a los usuarios como a los propios trabajadores. “Las consecuencias las sufren los pasajeros con un mal servicio y también las y los ferroviarios, que trabajamos en condiciones muy malas y con salarios de hambre”, remarca el documento.

Sobrero no se guardó críticas: “Esta gestión nacional ha generado que casi 400 compañeros se fueran con retiros voluntarios o jubilaciones anticipadas para probar suerte en otro lado”, señaló, en referencia a la ola de bajas que afecta al sector desde la implementación del plan de ajuste.
El gremio advirtió que el deterioro del sistema ferroviario no es casualidad, sino parte de una política deliberada de recorte y vaciamiento. “El gobierno está dejando que los trenes se caigan a pedazos para justificar su privatización o su cierre”, alertaron desde la conducción.
Mientras tanto, miles de usuarios padecen cada día las consecuencias: trenes suspendidos, formaciones que no llegan y esperas eternas en los andenes, mientras la bronca crece tanto entre los pasajeros como entre los trabajadores que mantienen viva la estructura ferroviaria “a puro esfuerzo y compromiso”.
“Todo esto es fruto de la desinversión de décadas y que este gobierno ha venido a profundizar”, aseveraron en un comunicado público.
“Las consecuencias las sufren los pasajeros con un mal servicio y también las y los ferroviarios, que trabajamos en condiciones muy malas y con salarios de hambre que ha generado que casi 400 compañeros se fueran con retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas para probar suerte en otro lado”,