Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA y figura central de la CGT, reclamó un debate “serio y transparente” sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno. Señaló que la central está dispuesta a negociar, pero no tolerará imposiciones ni atropellos institucionales.
La discusión por la reforma laboral volvió a encender las alarmas en el movimiento obrero. Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA y miembro del Consejo Directivo de la CGT, afirmó que el sindicalismo acompañará cualquier proceso de modernización del trabajo “siempre que no implique pérdida de derechos ni se haga de espaldas a los trabajadores”

El dirigente sostuvo que la central obrera apuesta a la vía institucional, pero advirtió que no descarta movilizaciones y medidas “de alto impacto” en caso de que el Ejecutivo avance sin consensos.> “No somos un actor de conflicto por naturaleza, pero si se cancela el diálogo y se pretende imponer un modelo laboral sin participación del movimiento obrero, no vamos a quedarnos de brazos cruzados”, remarcó Martínez.

Asimismo, cuestionó la participación de funcionarios sin experiencia práctica en relaciones laborales ni negociación colectiva dentro del diseño de la reforma.El referente sindical criticó la visión tecnocrática que busca instalar el Gobierno y puso en duda conceptos promovidos desde el oficialismo, como los llamados “salarios dinámicos”.> “Respeto las credenciales académicas, pero gobernar requiere entender la realidad productiva y social de la Argentina, no aplicar recetas de laboratorio”, sentenció.La tensión legislativa y la falta de puentes entre la Casa Rosada y la dirigencia sindical anticipan semanas clave para el clima político y económico del país.