En el merendero No hay sueños imposibles del barrio El Arco, Camioneros Zona Norte y las 62 Organizaciones Peronistas de Tigre llevaron adelante una jornada solidaria para garantizar alimentos ante la desidia del Gobierno Nacional. Otra demostración de que la ayuda real llega desde abajo, no desde los despachos oficiales.
Mientras el Gobierno continúa recortando programas alimentarios y ajustando sobre los sectores más vulnerables, los comedores populares resisten como pueden. Hoy, en Benavídez, volvió a quedar en claro que la contención social no depende del Estado nacional, sino de las organizaciones del territorio.
El merendero y comedor No hay sueños imposibles recibió a referentes y militantes que colaboraron para cocinar y asistir a las familias que padecen el deterioro económico y la falta total de respuestas oficiales.

“El Gobierno habla de orden y eficiencia, pero abandona a miles de chicos que necesitan comer. Por eso estamos acá: porque no vamos a permitir que el hambre sea parte del paisaje”, expresaron desde Camioneros Zona Norte.
Asimismo El Secretario General de las 62 organizaciones de Tigre Gustavo Mendoza enfatizó la gravedad de la situación: “No hay plan, no hay política social, no hay sensibilidad. Hay un Estado ausente y un pueblo que se organiza”.

en esa línea agrego “Podrán recortar presupuestos, pero no van a recortar nuestra solidaridad ni nuestra dignidad”, concluyeron.
La actividad reafirmó lo que se repite en todo el país: los comedores funcionan gracias al esfuerzo de sindicatos y organizaciones que sostienen lo que el Gobierno decidió dejar caer.