La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte repudió con dureza la intromisión judicial en procesos internos de los sindicatos. Alertan que el hostigamiento ya afecta a organizaciones como el SOMU y que el avance estatal constituye un riesgo institucional para todo el movimiento obrero.
La CATT salió con una declaración explosiva frente a la nueva avanzada del Poder Judicial sobre la vida interna de los sindicatos, posicionándose con firmeza en defensa de la autonomía de las organizaciones. En un clima gremial caldeado, la central del transporte advirtió que estas maniobras no son hechos aislados, sino parte de un patrón de accionar destinado a condicionar a las entidades y debilitar su capacidad de representación.
“La vida democrática interna de los sindicatos debe quedar absolutamente al margen de cualquier injerencia externa”, afirmó sin rodeos el secretario general de la CATT, Juan Carlos Schmid, quien apuntó directamente contra aquellos sectores judiciales que buscan intervenir en procesos electorales que corresponden exclusivamente a las Juntas Electorales y a los afiliados y afiliadas de cada gremio.
El caso más reciente que encendió las alarmas es el del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), donde un sector de la Justicia intentó frenar decisiones y avanzar sobre los comicios internos. Para la CATT esto no solo representa un atropello institucional, sino la instalación de un precedente que podría afectar mañana a cualquier otra organización del transporte.
“No vamos a permitir que se utilicen los tribunales para disciplinar a los trabajadores”, expresó Schmid, remarcando que la autonomía sindical es un pilar irrenunciable del movimiento obrero. “Lo que está ocurriendo es grave: se está intentando condicionar el voto de los afiliados. Eso es un ataque directo a la democracia sindical”, sostuvo.
En la CATT advierten que esta situación, lejos de ser un conflicto jurídico puntual, forma parte de un escenario más amplio donde algunos sectores del Estado buscan tener injerencia política sobre los gremios, especialmente aquellos con fuerte peso en áreas estratégicas como el transporte y la actividad marítima.
Los sindicatos que integran la central coincidieron en que si esta avanzada prospera, “el daño será enorme”, ya que quedaría habilitado un modelo de intervención encubierta donde cualquier decisión interna podría ser judicializada, manipulada o frenada.
“Hoy tocan al SOMU. Mañana irán por cualquier otro sindicato que moleste o que no se alinee”, señalaron desde la conducción. En ese marco, la CATT llamó a la unidad de todo el movimiento obrero y dejó una advertencia final: “La autonomía sindical no se negocia”.